El picante reduce la mortalidad en un 23%

 

Esta fue la principal conclusión de un estudio publicado en el Diario del Colegio Americano de Cardiología de Estados Unidos.

La investigación se desarrolló en Italia entre 2005 y 2010, siguiendo a 22.811 personas a las que se les estudió diferentes indicadores de su dieta y su actividad diaria.

Entre los datos a resaltar, quienes consumían comida picante más de cuatro veces por semana vieron reducido su riesgo de muerte por cualquier causa en un 23%, el riesgo de morir por enfermedades cardíacas se redujo en un 44%, y el de muerte por accidentes cerebrovasculares, en un 61%.

Este estudio apoya a otros que han encontrado resultados similares, como el realizado en China que encontró que la capsaicina, la molécula que le da el sabor picante a los chiles, hace que aumenten los niveles de HDL (el colesterol “bueno”) que protege contra enfermedades cardiovasculares por sus efectos antiinflamatorios.

Los países donde más picante se consume son México, China, Corea, India, Tailandia y Estados Unidos.

Edición: Gustavo Enrique Bossio

 

 

 

Nobel de Medicina para descubridores del sensor del oxígeno celular

 

El Instituto Karolinska anunció que los estadounidenses Gregg Semenza y William Kaelin y el británico Peter Ratcliffe han ganado el premio Nobel de Fisiología o Medicina por descubrir «cómo las células se adaptan al oxígeno disponible», un sistema sensor de oxígeno celular y mecanismo fundamental del cáncer y dolencias cardiovasculares.

El mecanismo biológico descubierto, regula -entre otras funciones- el desarrollo embrionario, la respiración, el metabolismo, la respiración, la inmunidad o la respuesta a la actividad física que está relacionado con múltiples enfermedades, incluidas el cáncer, el ictus, el infarto de miocardio y la anemia.

Los estudios y descubrimientos estos científicos aclaran un paso fundamental para que las células de un organismo transformen oxígeno en energía y desvelaron cómo los niveles de oxígeno inciden en el metabolismo celular y en la función de los tejidos, contribuyendo en la preparación de nuevos enfoques para tratamientos de la anemia o el cáncer, comentó la Asamblea del Nobel en un comunicado.

Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez

Foto: lavanguardia.com

Gustavo Enrique Bossio Jiménez